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Con el 11 siempre a la espalda…

Me llamo Loreto Ferrández LalienaDSF0040.jpg y actualmente soy la entrenadora del que toda mi vida ha sido mi equipo de fútbol. Tengo 19 años y empiezo este blog para contar mi historia de lucha por un sueño, llegar a vivir trabajando en la élite femenina de este deporte, el fútbol.

20150510-100 (1).jpgMe considero una loca del deporte con el que he vinculado toda mi vida, sin duda gracias a mi padre, que desde pequeñitos nos llevaba a mi hermano y a mí a entrenar cono él a fútbol todos los fines de semana.

Mi relación con el fútbol siempre ha sido un poco difícil, diferente a la de la mayoría de niños, debido a la ya conocida opinión social respecto a la sección femenina del deporte Rey. Éste lo descubrí con 5 años, cuando empecé en el colegio, ahí surgió el primer problema; la mayoría los niños se apuntaban a fútbol y las niñas a bailar, pero a mi no me gustaba bailar. Así que con mis amigos de entonces “los malos”  de la clase (futbolísticamente hablando) nos apuntamos todos a baloncesto, deporte que he practicado durante 14 años de mi vida. Un día “los buenos” nos dieron la pelota que habían roto. Desde entonces nos pasamos los recreos jugando a fútbol en una esquina.DSF9716FB2.jpg

Con el paso a Secundaria llegó la generación de “conjuntos puros” en el deporte y con ello mi equipo de “malos” desapareció, sin embargo no me resigné a dejar el fútbol. Desde este momento empezaría la otra faceta de mi personalidad y que está siempre presente en todo lo que hago, la lucha por las causas perdidas, quien no ha soñado nunca con mejorar el mundo en el que vive. Y la significación del mismo fue a través de esta máxima: si ahora tenía que jugar con chicas, haría que las de mi clase jugasen a fútbol. Y así fue.

Cada curso en mi colegio, que era concertado, se celebra el día del patrón con torneos deportivos entre equip20150218_114009-300x169os formados por alumnos. La fiesta acababa con el partido de fútbol de Alumnos contra Profesores pero este era un terreno reservado a los chicos. Las chicas iban a bailar, pero a mi seguía sin gustarme; así que cogí a mis amigas y nos pusimos a entrenar en nuestra esquina del recreo. Así nació el equipo de alumnas. De ahí a hablar con las profes sobre por qué no jugar un partido de Alumnas-Profesoras, pues teníamos el mismo derecho. La idea sorprendió, nunca se había dado una situación así. Al final nos concedieron 15 minutos de pista de fútbol sala antes del partido masculino. Fue increíble poder salir a jugar. La grada estaba llena de alumnos y alumnas, que normalmente ni venían, animando durante el partido. ganamos y metí gol, nunca se me olvidará; luego vinieron las fotos, los niños que querían nuestras camisetas y hasta firmamos un balón para recordarlo. Ese fue el primer gran éxito de mi pelea particular por la igualdad en el fútbol, aunque por aquel entonces no fuese muy consciente. Eufóricas como estábamos nos apuntamos a un torneo femenino donde descubrí el Peñas Oscenses Femenino, mi equipo desde hace ya 5 años.

Menuda la que liamos…

Aunque esto fue sólo inicio puesto que el gran paso en mi carrera personal se daría un par de años después cuando cursaba bachiller internacional(IB). Un día volviendo de un entrenamiento, una de mis entrenadoras, Vero me hizo una pregunta ¿podrías explicar por qué los chicos pueden ser profesionales del fútbol en España y las chicas no?, me llegó al alma; CÓMO PODÍA SER QUE NUNCA ME LO HUBIESE PLANTEADO.

Así que sin dudarlo este sería el título de mi proyecto de investigación dCaptura1.JPGel bachiller, ¿Por qué ellos pueden y nosotras no?. Cada búsqueda, cada documental incluso cada documento legal que consulté plasmaba un panorama desolador, como podía ser que nadie se revelara ante una situación de desigualdad, bloqueo y vacío informativo tal. Sin duda, la redacción de este trabajo y su posterior exposición en la Universidad de Zaragoza marcaría un antes y un después en mi vida, había encontrado mi vocación y mi sueño, llegar a la élite del fútbol femenino y vivir como profesional deportivo de esta.

En este camino me crucé con varias personas que me ayudaron a entender un poquito más la situación del fútbol femenino actual en España; no obstante, me quedaría con tres que fueron de especial ayuda para mí.

Priscila Bor2015-01-27 00.35.09.jpgja, delantera del Atlético Madrid Féminas de Superliga femenina que me mostró la vida en primera persona de una futbolista femenina y se ofreció en todo momento a ayudar en lo que fuese posible. Fue un lujo contar con ella ya que me permitió abrir muchas puertas, para otros inaccesibles. Lau, mi entrenadora de fútbol, la primera de los que he tenido que me ha demostrado la importancia de entender a las jugadoras, enfatizando la gran diferencia psicológica con los chicos; además de referente como pionera al mando de un equipo en un club mayoritariamente masculino; y en última instancia me ha cedido el relevo para entrenar el que desde hace muchos años era su equipo. Y por último, Sonia Maroto, la típica persona que te anima a seguir hasta el final y que te demuestra el valor que tiene lo que estas haciendo; fue un gran apoyo sentir que había más gente tan implicada como yo en esta particular lucha.

Así que me puse manos a la obra y de esta manera llegaron la matriculación en Fisioterapia, en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y sobretodo el curso de entrenador de UEFA Básico; el que me ha abierto las puertas a esta gran oportunidad  que supone la beca Football Coaches, de seguir luchando por llegar a cumplir mi sueño.

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